Los tres Hermanos.
Érase tres hermanos que obedecían completamente a su padre. Fue una vez alguien ajeno a la familia y le preguntó a uno de los hermanos:
- ¿Por qué obedeces tanto a tu padre?
Le contestó el chico:
- Porque mi padre tiene un carácter fuerte y sé que si no hago todo lo que ordena, me espera un
gran castigo. El forastero fue a otro de los hermanos y le hizo la misma pregunta:
- ¿Por qué obedeces tanto a tu padre?
Y el chico le contestó…
- Porque mi padre me ha prometido una paga al final de mes y si fallo en mi obediencia me la
quitará. Por último se dirigió al tercero de los hermanos…
- Y tú, ¿por qué obedeces tanto a tu padre
Y ésta fue su respuesta:
- ¿Y cómo no voy a obedecerlo? Por él estoy aquí. Él sacrificó una parte de su vida por mí,
renunció a algunos de sus deseos para satisfacer los míos y cada vez que yo lo necesité, él estuvo allí. Luego, es mi deber obedecerle porque cualquier otra cosa sería injusticia. Reflexión personal: Estos son los tres tipos de musulmanes de siempre. Hay aquellos que obedecen a Allah sólo por temor a Su castigo si no lo hacen. Otros Le obedecen únicamente en busca de Su recompensa. Pero luego están los que Lo adoran simplemente porque Él, su Creador, Sustentador y Auxiliador, es Digno de ser adorado. Esos son los que toman a Allah por un Fin, el Objetivo último y único de sus vidas. Los otros usan a Allah como un medio y centran su corazón en aquello que no es Allah. Dice Allah subhanahu wa ta’ala: (Sura At-Tawba aleya 72) “Allah ha prometido a los creyentes y a las creyentes jardines por cuyo suelo corren los ríos Donde serán inmortales; así como hermosas estancias en los jardines del Edén. Pero la satisfacción de Allah es más importante, ése es el inmenso triunfo”


